¿Hay sectores políticos que desinforman más que otros?
La evidencia científica muestra que existe una asimetría política en la difusión de desinformación en redes sociales. Si bien la mayoría de los estudios utilizan datos de Estados Unidos -analizando principalmente diferencias entre republicanos y demócratas, o entre conservadores y liberales- el patrón se ha documentado de manera consistente desde 2016 hasta la actualidad.
Los conservadores difunden más desinformación que los liberales
Múltiples investigaciones con diferentes enfoques metodológicos muestran que los conservadores tienden a compartir significativamente más desinformación que los liberales o moderados. Un estudio de las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos encontró que el 18,1% de los usuarios republicanos de Facebook compartieron desinformación, versus el 3,5% de los demócratas. Otro análisis del mismo período electoral examinó 16.442 cuentas de Twitter con resultados similares.
Una investigación a gran escala sobre desinformación basada en imágenes en Facebook recopiló casi 14 millones de publicaciones durante las elecciones de 2020. Los resultados mostraron que las imágenes asociadas a posturas de derecha fueron entre 5 y 8 veces más propensas a ser falsas o engañosas que las de izquierda. Otro estudio realizado en colaboración con Meta durante el mismo período analizó 208 millones de usuarios estadounidenses y rastreó todas las URLs de noticias políticas publicadas entre septiembre de 2020 y febrero de 2021, confirmando la misma asimetría.
Este patrón también se observa entre dirigentes políticos, aunque no uniformemente en todos los países. Un análisis de 3,4 millones de tuits de políticos estadounidenses, británicos y alemanes entre 2016 y 2022 encontró que los congresistas republicanos fueron incrementando la difusión de fuentes no confiables, aumentando la brecha con los demócratas. En Alemania y Reino Unido, en cambio, las diferencias fueron menores. Un estudio más amplio que examinó 32 millones de tuits de parlamentarios en 26 países europeos durante 6 años reveló que los políticos asociados con partidos populistas de derecha radical difunden significativamente más desinformación que sus contrapartes tradicionales, mientras que el populismo de izquierda no mostró esta diferencia.
La asimetría persiste independientemente de quién evalúe
Una objeción frecuente señala que estos resultados reflejan el sesgo de quienes determinan qué constituye desinformación: verificadores profesionales, periodistas y académicos. Un estudio de 2024 abordó esta crítica utilizando tres métodos complementarios. Primero, comparó URLs compartidas por usuarios de Trump versus Biden con múltiples listas de calificación de sitios web. Luego, implementó un método crucial: utilizó calificaciones de confiabilidad generadas por grupos políticamente equilibrados de ciudadanos comunes: 970 estadounidenses representativos demográficamente, y hasta crearon intencionalmente una medida sesgada hacia la derecha usando solo las calificaciones de ciudadanos republicanos. Los resultados fueron prácticamente idénticos para los tres análisis: el usuario promedio que publicó hashtags de Trump compartió cuatro veces más enlaces a sitios de baja calidad que el usuario promedio que publicó hashtags de Biden.
Un estudio de 2025 analizó 218.382 notas del programa Community Notes de X, donde usuarios de la plataforma -no verificadores profesionales– marcan contenido engañoso mediante consenso entre perspectivas diversas. Nuevamente, las publicaciones de republicanos fueron marcadas como engañosas 2,3 veces más que las de demócratas.
La robustez de este hallazgo radica en la variedad de enfoques: diferentes plataformas (Facebook, Twitter/X), distintos períodos temporales, múltiples contextos políticos, y diversos criterios de evaluación. La asimetría partidaria en la difusión de desinformación se mantiene constante a través de todos estos escenarios.
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